Presentación del libro


Mirando al cielo: Apuntes para un estudio de la demografía de Castilla y León (1.996-2.010) es un acercamiento a la evolución de la demografía de Castilla y León durante el periodo que se señala.
¿Cómo se ha llegado a esto? En definitiva aquí estamos ante un trabajo dedicado a intentar comprender lo sucedido en el mundo rural de Castilla y León en estos 15 años y aún en los 30 anteriores.
Quizás resulte oportuno en estos momentos de debate sobre el modelo territorial ofrecer una visión detallada que permita comprender el qué y el porqué de las cosas.
Ello permitirá comprender o quizás avanzar las consecuencias de unas u otras decisiones.
“¿Cómo organizar el estudio de 2.248 municipios?
Como dijo D. Ramón de Campoamor, “nada es verdad ni mentira, todo depende del cristal con que se mira”. Por eso, si vemos los datos globales de la Comunidad Autónoma el crecimiento demográfico es innegable y, tan sólo con eso, siempre habrá quien se de por satisfecho.
Si descendemos del estudio regional al nivel provincial, las cosas cambian, pues hay variedad de situaciones, ya que demográficamente unas provincias crecen, otras menguan y otras languidecen.
Si descontamos las ciudades el panorama es radicalmente distinto. Entonces, ¿cómo enfocar la tarea de ver el estudio demográfico del 20% de territorio nacional y la cuarta parte de los municipios de España?
El objetivo es tener una visión más clara de cómo ha evolucionado en este periodo de tiempo las poblaciones objeto de estudio. Veremos si la población de tal o cual provincia o comarca se está reagrupando o dispersando, sabremos si, un conjunto de municipios ha tenido una evolución favorable o por el contrario desfavorable, y veremos con más claridad si existe un nivel de población, un umbral mínimo de población, que puede hacernos pensar que es posible un futuro crecimiento demográfico de estos municipios, si por el contrario el descenso poblacional es coyuntural, o bien si hay un punto a partir del cual la pérdida de población es, presumiblemente, irreversible.
Para ello, para organizar el trabajo, el libro está compuesto por 12 capítulos, uno dedicado a cada provincia y un décimo a una visión global de la Comunidad, el decimoprimero para indagar, para intentar comprender lo que ha sucedido en estos años objeto de estudio y un último capítulo que intenta aportar alguna idea para el futuro, por si fuese de utilidad a quien corresponda tomar decisiones.
Los diez capítulos iniciales están organizados en cortos epígrafes, a manera de fichas individualizadas, dedicados a cada grupo de municipios según un determinado volumen de población, en los que se hace un comentario global del grupo en relación con el resto de los municipios de su provincia, en segundo lugar una relación individualizada de esos municipios y, finalmente, un intento de comprender lo sucedido en el grupo en comparación con el mismo grupo de municipios del resto de la Comunidad. En una segunda parte de cada capítulo provincial, una vez vistos sus municipios, se intenta separar dos espacios territoriales de la provincia: por un lado la ciudad y su alfoz, y por otro el resto de los municipios de la provincia (en Ávila, Burgos y Segovia, además, se separan una o dos comarcas específicas).
De este modo cada uno de esos epígrafes, de esas fichas (por ejemplo los municipios vallisoletanos con una población entre los 100 y los 499 hab) intenta contener toda la información precisa acerca de ese grupo de municipios o de ese espacio menor a la provincia, de tal modo que no sea necesario buscar más información sobre ese grupo de municipios en otras páginas del libro y, además nos permita comparar, por ejemplo, el epígrafe dedicado al alfoz de Ávila con el de Zamora, o la evolución demográfica de los municipios mayores de 3.000 hab de León con los de Palencia, o la comarca del Nordeste Segoviano con la Bureba burgalesa sin tener que leer el resto de los epígrafes de la provincia correspondiente. Lo mismo podemos decir si lo que pretendemos es acercarnos a una provincia (no tendremos que leer las otras ocho) o incluso tener una visión del conjunto de la Comunidad sin tener que leer los capítulos provinciales.
Así el lector encontrará la información necesaria que esté buscando sin tener que leer el libro entero y que unas referencias le lleven a otras (tan sólo a los anexos finales)”.

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PARTE I



PARTE II


A lo largo de las diferentes entradas de este blog se facilita una amplia información de los contenidos del estudio lo que permitirá al lector interesado conocer las líneas generales del trabajo.

La información completa la encontrarán en la edición en soporte papel que podrán obtener en librerías o solicitándola directamente al autor.

 

Introducción: Intenciones y criterios


Esta parte del estudio se dedica a la explicación del porqué se ofrecen estos datos, cómo se organizan, cuáles son sus fuentes, para poder aproximarnos de una forma completa al objeto final del estudio: las personas que habitan el territorio y su problemática real.
De esta forma avanzamos una nueva reflexión que aporta ideas y medidas para una nueva ordenación del territorio.
En este capítulo el lector encontrará respuesta a preguntas sobre:
  • ¿Cómo organizar el estudio de 2.248 municipios?
  • ¿Cómo encontrar una localidad concreta?
  • Los datos
  • El espacio temporal
  • ¿Dónde empiezan y acaban las ciudades?
  • ¿Estamos aislados del resto del país?
  • El contexto demográfico nacional
 

CAPÍTULO I. PROVINCIA DE ÁVILA


“En el periodo de tiempo comprendido entre los años 1.996 y 2.010 la población total de la provincia de Ávila ha pasado de 169.342 a 171.896 hab, lo que supone un incremento de 2.554 hab, es decir, un 1,51% de aumento con respecto a la población inicial, porcentaje que se sitúa por debajo de la media regional del 2,03%.
Sin embargo, y como no puede ser de otra manera, no todos los núcleos de población se han comportado igual, pues estamos hablando de un conjunto de 248 municipios que van desde la ciudad de Ávila, que contaba al final del periodo con 58.245 hab, al pequeño municipio de Blasconuño de Matacabras, con 18 hab en 2.010.
Entre ambos extremos se puede observar que, como indica el cuadro nº 1, los municipios con un censo inicial superior a los 2.000 hab han aumentado su población de manera considerable y muy por encima de la media provincial. Sin embargo, por debajo de ese umbral de los 2.000 hab el crecimiento demográfico se frena hasta hacerse negativo en el grupo de los municipios con una población de entre 1.000 y 1.999 hab, acelerándose la pérdida de población cuanto más pequeña es inicialmente la misma, hasta llegar al grupo de municipios que en 1.996 tenían menos de 100 hab que, en estos años, han perdido el 29,04% de su población inicial”.
A lo largo de este capítulo el autor estudia de forma detallada la evolución de la población en los diferentes municipios.
Para el análisis se consideran aspectos de incidencia capital en la evolución de los municipios:
  • Tramos de población
  • Proximidad a la capital provincial: El alfoz de la ciudad de Ávila
  • El área de influencia de Madrid:
-          Valle del Alberche y Tierra de Pinares
-          Valle del Tiétar
  • Los municipios al norte del Sistema Central que no pertenecen al alfoz.  

 (Nota: El resto del capítulo podrán consultarlo en la edición completa en soporte papel)
 

CAPÍTULO II. PROVINCIA DE BURGOS


“… la provincia de Burgos es un poco más compleja que otras, pues junto a la capital provincial surgen otras dos ciudades, Miranda de Ebro y Aranda de Duero, equidistantes de la capital provincial y alejadas entre sí 158 km, con un volumen de población y una dinámica demográfica lo suficientemente importantes como para ser merecedoras de un estudio aparte.
Finalmente, la comarca burgalesa de las Merindades, por su proximidad a las ciudades de Burgos, Santander, Bilbao, Vitoria y Miranda de Ebro (ciudades todas ellas a menos de 90 km de Medina de Pomar), merece un estudio más individualizado (al igual que hemos visto con las dos comarcas abulenses individualizadas y con las dos comarcas segovianas que veremos en su momento), pues la proximidad a esas ciudades hace que esta comarca burgalesa pueda estar más influenciada por esa proximidad que por la dinámica de la capital provincial o por la del resto de los municipios burgaleses. En definitiva, lo que interesa comprender es si este conjunto de municipios se separa o no de lo acontecido en el resto de la provincia, quizá más próxima a la dinámica general del resto del medio rural castellano leonés. Como siempre, el objetivo es cuantificar la dinámica de cada municipio y de cada conjunto de ellos. Así, excluidas estas áreas urbanas y esta comarca tan singular, podremos tener, finalmente, una aproximación a lo que ocurre en el resto mundo rural de la provincia burgalesa, aunque sin llegar a la comarcalización (siendo consciente de que las comarcas existen y tienen características diferenciadas, pero delimitar una comarcalización es una tarea que excede la intención de este trabajo)...”
A lo largo de este capítulo el autor estudia de forma detallada la evolución de la población en los diferentes municipios.
En esta ocasión el estudio se estructura entorno a los siguientes aspectos:
  • Evolución por tramos de población
  • Los alfoces de:
-          Burgos
-          Miranda de Ebro
-          Aranda de Duero
  • La comarca de las Merindades.
  • El resto de los municipios burgaleses
   

 (Nota: El resto del capítulo podrán consultarlo en la edición completa en soporte papel)
 

CAPÍTULO III. PROVINCIA DE LEÓN


“…existen numerosas diferencias con las dos provincias vistas con anterioridad y, es de suponer, con otras que se verán a continuación. Como por ejemplo:
·       Lo primero que llama la atención es que con una población muy superior a la de otras provincias tiene un número de municipios mucho más reducido. Ello hace que el número de habitantes por municipio sea muy superior e indica también que estamos ante una organización del poblamiento distinta.
·       En segundo lugar, hay un comportamiento de la capital de provincia muy diferente al que hasta ahora hemos visto, pues la ciudad de León pierde habitantes, nada menos que el 7,73% de sus efectivos, en un porcentaje que más que duplica el descenso de la media provincial. Cifra que contrasta con el crecimiento demográfico de las dos ciudades vistas hasta ahora, Ávila (23,43%) y Burgos (9,45%).
·       También es de destacar que, frente a otras provincias donde hay grupos de municipios en los que no hay ningún representante, aquí aparece una población numerosa en todos los grupos de municipios excepto, precisamente, en el grupo de municipios de menos de 100 hab, que en otras provincias comprende a una población de varios miles de habitantes, mientras que aquí en 1.996 tan sólo agrupaba a 89 personas.
·       Tampoco se puede dejar de comentar que si en otras provincias la población comienza a descender en los grupos de municipios con menos de 3.000 hab, en León sucede lo mismo, pero aquí también pierden población, además de la capital, los municipios con un censo de entre 10.000 y 19.999 hab, grupo de municipios que no existía en las dos provincias vistas con anterioridad y que veremos en muy pocas más.
·       En cambio parece un comportamiento más similar al del resto de la Comunidad el del grupo de municipios con una población mayor de 20.000 hab y también el del grupo de los municipios que superan los 5.000 hab, pues ambos tienen un fuerte aumento demográfico...”
A lo largo de este capítulo el autor estudia de forma detallada la evolución de la población en los diferentes municipios.
En esta ocasión el estudio se estructura entorno a los siguientes aspectos:
  • Evolución por tramos de población
  • Los alfoces de:
-          León
-          Ponferrada
  • El resto de los municipios leoneses

 (Nota: El resto del capítulo podrán consultarlo en la edición completa en soporte papel)
 

CAPÍTULO IV. PROVINCIA DE PALENCIA


“…El cuadro provincial nº 1 nos informa de que entre los municipios que en 1.996 tenían más de 500 hab agrupaban 12.058 personas y que, al final del periodo, su número ha descendido hasta los 11.271 hab. Esto es, han perdido en su conjunto 787 hab que suponen un 6,53% de su población inicial. Porcentaje superior a la media provincial, pero que a duras penas es un tercio de las pérdidas del grupo de municipios con una población superior a 1.000 hab que le precede, y del grupo de municipios de menos de 500 hab que veremos a continuación.
Sin embargo, cuando observamos el cuadro provincial nº 2 vemos que en este periodo de tiempo el número de municipios de este grupo ha pasado de 18 a 13 municipios. En cuanto a las personas que pueblan estos municipios han pasado a ser tan sólo 8.700 hab.
Aparentes contradicciones entre uno y otro cuadro, sólo producto de que miden cosas distintas lo que, lógicamente, nos refleja dos realidades distintas y por tanto los dos dicen su verdad. Para resolver nuestras dudas hemos de ver de forma individual cada uno de estos municipios...”
La estructura del estudio en la provincia de Palencia se organiza alrededor de los siguientes aspectos:
  • Evolución por tramos de población
  • El alfoz de la ciudad de Palencia
  • El resto de los municipios palentinos
 
(Nota: El resto del capítulo podrán consultarlo en la edición completa en soporte papel) 

CAPÍTULO V. PROVINCIA DE SALAMANCA


“…Salamanca, la capital provincial, entre los años 1.996 a 2.010, ha visto reducirse su población, pues ha pasado de 159.225 a 154.462 hab, lo que supone haber perdido 4.763 hab, que representan un 2,99% de su población inicial. Son por tanto datos que contrastan con el crecimiento positivo de la Comunidad Autónoma (2,03%) y, aunque modesto, con el crecimiento demográfico de la propia provincia de Salamanca (0,17%). En definitiva, ha sido el suyo un descenso demográfico continuo y que parece que se acelera en los últimos años pues, prácticamente, en cada censo ha perdido más habitantes que en el periodo anterior.
Son datos globales similares a los de la ciudad de León y que van en dirección opuesta a la ciudad de Burgos que, siendo inicialmente similar en cuanto al volumen de su población (163.156 hab en 1.996), en estos años ha tenido un incremento del número de sus habitantes que se cuantificaba, como vimos en su momento, en 15.418 hab, nada menos que un 9,45% de su población inicial...”
En el caso de la provincia de Salamanca el estudio centra su análisis alrededor de los siguientes aspectos:
  • Evolución por tramos de población
  • El alfoz de la ciudad de Salamanca
  • El resto de los municipios salmantinos
 
(Nota: El resto del capítulo podrán consultarlo en la edición completa en soporte papel)