“…A lo largo de los capítulos anteriores hemos ido comprobando, casi pueblo a
pueblo, cual ha sido la evolución de la población de Castilla y León en un
corto periodo de tiempo, apenas década y media. Cierto es que queda mucho por
hacer para comprender qué está sucediendo en amplias áreas de nuestra
Comunidad, como por ejemplo, el estudio de la natalidad, la mortalidad, las
migraciones dentro de cada provincia, entre provincias, a nivel nacional, a
nivel internacional o la elaboración de pirámides de población… por eso este
trabajo se llama “apuntes para un estudio …”
Tampoco me he referido a las posibles causas que expliquen, por ejemplo,
las enormes diferencias entre la evolución demográfica de algunas extensas
comarcas en las que ningún municipio levanta cabeza (ni siquiera los que
cuentan con una población superior a
5.000 hab ó a 10.000 hab), mientras que en el resto de la Comunidad los municipios
de un volumen demográfico similar, salvo alguna llamativa excepción, si no
tienen una evolución brillante al menos no pierden vecinos. Algunas causas
pueden ser difíciles de discernir, otras parecen tener una base económica muy
evidente, como sucede a los pies de la Cordillera Cantábrica,
tanto en León como en Palencia, donde, después de desventrar la tierra
extrayendo carbón durante décadas, las gentes abandonan estos municipios a
borbotones, pero no es menos significativo que en estas dos provincias, a los
municipios de las comarcas que nunca dependieron del carbón, tampoco les
“luce”.
Porque lo
cierto es que estamos ante una situación bien compleja, con una población que,
si bien partía de números negativos en el último quinquenio del siglo XX, es
cierto que ha tenido un crecimiento demográfico modesto, pero crecimiento al
fin y al cabo. Otro elemento que añade complejidad al tema es que no ha sido un
proceso homogéneo, ya que no puede haber más variedad entre nuestras 9
provincias pues, por un lado, hemos visto como hay provincias que han tenido un
destacado crecimiento demográfico (Burgos, Segovia, Valladolid), otras que
cuentan su despoblación con números negativos abultados (León, Palencia,
Zamora), y no nos faltan otras que, al finalizar estos años, tienen un débil
crecimiento próximo a la media regional (Ávila, Salamanca, Soria)...”
Este
capítulo del libro se organiza en base a:
- La población urbana
- La población rural:
-
Comarcas
especiales
-
Áreas
provinciales fuera del alfoz de las ciudades
(Nota:
El resto del capítulo podrán consultarlo en la edición completa en soporte
papel)
No hay comentarios:
Publicar un comentario